EDITORIAL. El 25/10, el 29/11 y el movimiento sindical

01Dic09

Ante las elecciones nacionales y los plebiscitos del 25 de Octubre, el PIT-CNT se planteó tres objetivos: que ni un voto trabajador fuera para la oligarquía, que la Ley de Impunidad resultara anulada y que se aprobara el voto de los uruguayos en el exterior. Estas dos últimas iniciativas salieron derrotadas; la presidencia sigue en juego y no podemos ser indiferentes. Ya tendremos tiempo para juzgar las responsabilidades políticas, sindicales y sociales detrás del fracaso de las iniciativas de anular la Ley de Impunidad que protege a quienes violaron los derechos humanos en la dictadura civil-miltar que asoló el país entre 1973 y 1985, facilitando el ocultamiento de la verdad…

…sobre los sucedido en aquellos años; y por el fracaso de la iniciativa que buscaba habilitar el voto para más de 500.000 uruguayos en el exterior, fundamentalmente trabajadores y trabajadoras expulsados masivamente por la dictadura y por el desempleo desde los años 70s en adelante, y que creemos tienen derecho a decidir el futuro de su país para entre otras cosas poder volver a él en algún momento. Lo importante hoy es ver qué nos deja esto y cuáles son las tareas por delante.

Es verdad que la Ley de Impunidad sale legitimada por ese 52% que no votó su anulación aunque un 48% sí lo haya hecho. No obstante, en los últimos 5 años han habido avances no menores en el terreno de la verdad y de la justicia, ya que son numerosas las causas en las que el Poder Ejecutivo decidió que no se aplica la Ley de Impunidad, y por estas y otras se encuentran procesados Bordaberry, Alvarez, Gavazzo, Cordero, Silveira y varios otros  golpistas y violadores de los derechos humanos. La tarea hoy es que el resultado electoral no permita paralizar los juicios en curso o justificar alguna propuesta de indulto para estos criminales. Por otro lado, es esperable que los compañeros y compañeras en el exterior se sientan nuevamente excluidos del país y habrá que retomar la campaña por otras vías.

Pero el tema que estará en la cabeza de todos durante las próximas semanas es la segunda vuelta de la elección presidencial para el período 2010-1015, resultado de que ninguno de los candidatos obtuvo más del 50% de los votos el pasado 25 de Octubre. Como decimos más arriba, de manera anticipada a estas elecciones el PIT-CNT definió como objetivo que ningún voto trabajador fuera para la oligarquía; esto es, a los candidatos que representan los intereses de los sectores más poderosos del empresariado industrial, agrario, comercial y financiero. Esta posición no indicaba a quien se debía votar –y no correspondía al movimiento sindical señalarlo– pero dejaba claro contra quienes el PIT-CNT se posiciona. En ocasión de la segunda vuelta presidencial, esto vuelve a plantearse.

Podemos debatir si Mujica representa mucho, poco o nada los intereses de nuestra clase, pero no hay duda de que es el candidato más permeable a las luchas que podamos dar y a las conquistas que queramos arrancar. Mientras que Lacalle representa los intereses de los sectores más reaccionarios de la derecha y las patronales, algo que aprendimos en carne propia en 1990-1995 cuando fue presidente, a fuerza de desocupación, rebajas salariales, desindustrialización, ajustes fiscales, represión e impunidad. Por eso este 29 de Noviembre, cada trabajador y trabajadora debe actuar pensando en qué es lo mejor para la clase y su lucha.

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NOTA. Artículo incluido en el número de Set/Oct de 2009 de “El Obrero Gráfico”, boletín oficial del Sindicato de Artes Gráficas (SAG/PIT-CNT) fundado en 1920 junto al propio sindicato, de distribución gratuita y que difunde las informaciones y posiciones de los trabajadores gráficos organizados.

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